
Necesitaba liberarme.
Dar vueltas como una loca hasta caer rendida.
Desgastarme desgarrándome mis cuerdas vocales gritando hasta más no poder.
Echaba de menos la sensación tan placentera que se sentía cuando eres libre.
Cuando nada te importa o, simplemente, prefieres hacer como si no te afectara, así puedes disfrutar de la vida.
Aprenderé a construir un camino.
Pero esta vez, lo construiré con deseos.
Con ilusiones, esperanzas y sueños.
Y mi coraza habrá desaparecido para dar paso a una puerta, una puerta formada por un precioso jazmín con raíces entrelazadas. Aromatizando un camino. El camino que hay que recorrer para llegar hasta mi corazón.
Pero,
esta vez,
no estará custodiado por rosales con grandes espinas, que a la mínima se clavaban en la carne y arañaban a cualquiera que intentara cruzarlo.
Ahora será diferente.
Todo cambiará.
Esperaré que así,todo me vaya mejor.
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